AMIGOS PARA SIEMPRE


COLECCIÓN GENERAL. (Nº. 8)

AUTOR: FRANCISCO MONTORO FERNÁNDEZ

ISBN: 978-84-938732-3-3 D.L. MA-1047-2012

Número de páginas: 368


       

Esto, amigo lector, no es un libro al uso. Ni tampoco, como pudiera parecer, un libro de fotografías. Se trata de un trabajo que intenta “retener en el tiempo” a aquellos grupos humanos veleños que a lo largo de los años próximos pasados han configurado amistades, anudado lazos personales y expresado sentimientos de complicidad y vitalidad.

Amigos para Siempre es un libro que trata de recuperar la “pequeña historia”, la memoria de lo vivido por los protagonistas del Vélez-Málaga vital y que, en muchos casos, se encontraban ya en el cajón de los olvidos.

Rememorar amistades, momentos, tiempos, vivencias…, es una sana actividad de los humanos que nos devuelve, en muchos casos, parte de la alegría que dejamos abandonada en los caminos de la vida y que explica lo que somos, por qué somos, y cómo somos los veleños de hoy. Los colegios, el deporte, las fiestas populares, las fiestas privadas, la vida religiosa, la vida cultural, política…

Cualquiera de los temas tratados daría para un libro completo. Así es posible que, en un futuro, aparezcan otros tomos específicos. El tiempo dirá. En cualquier caso se trata de “salvar” en lo inmediato la pequeña historia que se nos va, que se nos pierde, aquella efímera a la que escasamente y puntualmente logramos fotografiar.

Resulta penoso ver como la incuria, las modas urbanas y familiares, incluso los traslados recientes de las últimas décadas, desde las antiguas viviendas a los modernos pisos, están dando al traste con miles de fotos que se disipan para siempre. Fotos que en su destrucción acaban con una parte vital de nuestra historia, fotos con las que se marchan instantes de lo vivido, lo sufrido, lo soñado y lo luchado por los veleños y veleñas. Fotos que no sólo son parte de nosotros mismos, sino un patrimonio común que se nos aminora o acaba. Fotos que están dormitando en los cajones de los viejos inmuebles, y expuestas, y encaminadas, al olvido final. Tarde o temprano algún descendiente que no reconoce a quienes aparecen en dichas fotografías puede terminar arrojándolas a la basura. Y es nuestra historia, nuestra “pequeña historia”, que a la postre es la historia verdadera, la vivida, no la contada o supuesta por los historiadores y cronistas, sino la auténtica y vital que nos pertenece a todos y que se aleja de nosotros a paso ligero hacia la nebulosa y el olvido.

Por ello este libro desde sus orígenes ha pasado por dos fases o etapas. Una primera, la de tratar que las fotos en peligro de extinción recobraran valor, salieran de los arcones, álbumes y cajas de latas o cartón en que se encontraban, anidando en el olvido, y se plasmaran, gracias a las nuevas  tecnologías, en un soporte digital salvador. Y la segunda fase, la de difundirlas para todos, restituyendo a la cultura familiar, popular y general ese tesoro patrimonial común que es la fotografía privada como testimonio real de lo acontecido.

Primero las hemos puesto en difusión a través de La pequeña Historia, apartado diario del Informativo de Velevisa TV, tarea comenzada, y no interrumpida hasta el presente, desde el primero de septiembre del año 2007. Luego, en fase posterior, en este nuevo proyecto de difusión impresa que comienza con este  ejemplar que está ahora en vuestras manos, donde se trata de perpetuar en un libro una selección de las mismas, que, de este modo, creemos, aleja con fuerza el peligro de extinción.

Es tal la cantidad de fotos que se conservan, que la más difícil de las tareas llevadas a cabo ha resultado ser la de la selección. Localizar las fotos, escanearlas, ordenarlas, etc. es una labor ingente; pero la de escoger, la de libar las que consideramos más significativas, resulta, a no dudar, lo más doloroso. Porque, a veces, sobre un tema quedan en un alumbramiento aplazado infinidad de pequeños tesoros fotográficos, por imponderables de espacio, por las limitaciones físicas de lo que es un libro impreso.

En esta ocasión van a reunirse una selección de grupos humanos, de conjuntos de personas que, con motivos varios, eternizaron sus instantes a través de fotografías. Estos amigos, reunidos en las fotos son los que hoy van a formar este libro de “amigos para siempre”. El tiempo de escuela, las diversiones, el deporte, la vida política, social y cultural, etc. van a ser los motivos para estos retratos.

¿Por qué unas fotos sí y otras no? Porque todas no pueden ser, y algún criterio resulta preciso seguir al respecto. Finalmente, y, como ocurre con las ideas en cualquier libro, es el autor del mismo el que debe tomar la opción y la decisión de lo que sí y lo que no. Es al autor – más bien seleccionador en este caso – quien debe cargar con la responsabilidad del acierto, o  no, de la tarea.

De todos modos, si el agrupamiento que hemos llevado a cabo no es el más acertado, a no dudar ha sido el mejor que hemos sabido o podido hacer. 


PRESENTADORA DEL LIBRO

No hubiera sido posible el libro sin las múltiples colaboraciones recibidas, primero aportando fotografías, y luego ayudando a identificar a los personajes que aparecen en ellas. Decir que entre ellos están historiadores como Diego Ignacio Ramos Villaespesa, y Antonio Manuel Peña Méndez; familiares como mis hermanos Remedios Montoro y Eduardo Montoro; amigos del alma como Antonio Olea, Juan Luis de Hoces, José Manuel Salcedo; vecinos como José Fajardo, Pepita Acuña y Pepita Pérez; compañeros como Jesús Calvo, y un largo etc., que, en gran medida, son los responsables de lo bueno del libro que hoy ve la luz.

Por último resulta preciso hacer algunas consideraciones técnicas indispensables. Hemos utilizado, siempre que hemos podido, el criterio cronológico, atinando lo más posible el tiempo, utilizando la abreviatura c. (circum, alrededor) cuando solo hemos alcanzado a aproximarnos. Y a la hora de nombrar a los “amigos” que aparecen en las fotos, siempre hemos optado por el criterio de empezar en la forma natural de lectura, es decir, de izquierda a derecha y de arriba abajo.

Aquellos “amigos” que han quedado sin identificar lo hemos marcado con un (s. i., “sin identificar”) a la espera de que un informador, o el tiempo, resuelvan el enigma.

Finalmente es preciso aclarar que desde el primer momento encontramos fotografías que técnicamente no permitían la identificación de las personas, por su dificultad compositiva, lejanía, mala definición o, simplemente, por la torpeza de este autor. Algunas resultan tan significativas que, finalmente, hemos optado por incluirlas, a pesar de la carencia informativa referida.

     Las fotos van referenciadas en nota a pie de página con la información correspondiente del origen de la misma.

    En los últimos años, la aparición del grupo de Facebook “La Historia Local a través de la Fotografía” ha supuesto una gran riqueza que ha permitido matizar en algunos aspectos este trabajo. Algunas de las fotos publicadas son las mismas que se encontraban ya incluidas en el libro – cosa lógica dado que de cada fotografía, a veces, existen múltiples copias – si bien, mientras algunas las hemos retirado del libro, para evitar confusiones, otras las hemos dejado por su interés, referenciándolas adecuadamente.


ACTO DE PRESENTACIÓN DEL LIBRO

(Peña Flamenca, 26.10.2012)