
AUTOR: LUIS TÉLLEZ HERRERA
COLECCIÓN GENERAL. (Nº 9)
ISBN: 978-84-938732-4-0 D. L. MA-61-2013
Número de páginas: 188
La Crónica histórica-descriptiva de la ciudad de Vélez-Málaga de don Luis Téllez Herrera era una de las piezas que faltaban en el conocimiento de la Historia de Vélez-Málaga. Afortunadamente hoy contamos con ella. Las noticias aportadas por la familia, los recuerdos de antiguas conversaciones con él, e incluso el azar, se han aliado para aportarnos este testimonio de la historia local.
Don Luis Téllez Herrera fue un médico veleño al que gustaba escribir crónicas del Vélez-Málaga de su tiempo en los periódicos Diario Sur – del que fue corresponsal durante quince años – y el diario La Tarde. Entonces yo era un niño. A él, y luego a Pepe Méndez (don José Méndez Hoyos) tuve el honor de leerles los primeros escritos que recuerdo. Los de ellos, así como los de Antonio Segovia Lobillo, y, más tarde, los de Miguel Bergillos y Jesús Flores González, fueron las plumas que despertaron nuestro interés.
Tras la guerra civil, y a pocos años de la contienda, en Vélez-Málaga, al igual que en el resto de España, son pocas las personas que se preocupan por la cultura, y especialmente por la historia local. Son tiempos difíciles, con prioridades de postguerra y con dificultades manifiestas y conocidas, así como con necesidades de primer orden que relegaban a un segundo plano las tareas de la cultura y la investigación.
Entre las pocas personas que se preocuparon en estos lares de la Axarquía del saber de nuestro pasado, estaba el médico veleño don Luis Téllez Herrera, con consulta y vivienda en la calle de Félix Lomas, popularmente conocida como Calle de las Monjas. Era todo un intelectual al viejo estilo, que, además de medicina, y la especialidad de “Toco-ginecología”, había completado estudios de marino mercante y magisterio, amén de numerosísimas lecturas…
Cuando en 1982 publicamos nuestro libro Cien veleños notables, al referirnos a don Luis Téllez Herrera, decíamos que había escrito una “Historia de Vélez-Málaga” – según lo que él mismo nos había contado – y que, tras enviarla a la Diputación Provincial de Málaga para su publicación, se había extraviado. No había conservado copia su autor, y, de la misma, apenas se conservaban algunas cuartillas manuscritas sueltas, según noticias de la familia. No sabíamos ni el título, ni la extensión, ni los capítulos incluidos, ni nada de nada. Más tarde hemos sabido que el texto había sido mecanografiado por el veterano funcionario municipal don Enrique Caralampio, siguiendo instruc-ciones expresas de la alcaldía.
Pasaron los años y siempre estuvimos atentos a la posibilidad de que aquel libro original perdido pudiese aparecer en algún rincón de la Diputación Provincial, o en algún archivo particular. Y es lo que ha ocurrido. Hace unos meses tuvimos noticias de que en un apartado del archivo de la Diputación, ubicado en uno de los espacios físicos destinados al legado de don Juan Temboury, se encontraba el libro.
Puestos en marcha tuvimos la alegría de poder tener en nuestras manos aquel viejo original que durante muchos años creímos perdido para siempre. Toda una alegría. Como curiosidad, decir que, no solo estaba el original, sino, además, una copia. Es decir, dos ejemplares.
Hoy podemos hablar con propiedad del misterioso texto. Se llama Crónica Histórica-Descriptiva de la Ciudad de Vélez-Málaga, con una extensión de 90 cuartillas mecanografiadas, aunque sin índice ni bibliografía. Su contenido, típico de la época en que se produjo, posee el manifiesto interés de haber sido escrito por un autor culto, observador, documentado, natural de Vélez-Málaga y amante de la Historia y de las letras. Hace un repaso somero y exquisito por los límites del lugar, sus características climatológicas, las riquezas naturales, la población y sus modos de vida, los poblados y caseríos del término municipal, las fiestas y ferias, los monumentos, los servicios públicos, y la historia del lugar, desde los orígenes hasta el siglo XX, pasando por determinadas efemérides sobresalientes y noticias sobre algunos veleños meritorios.
Resulta que, según hemos sabido luego, el “Instituto de Cultura” de la Excma. Diputación Provincial, en 1952 convocó un “Concurso de Crónicas-Histórico-Descriptivas de los pueblos de la provincia de Málaga”, dando origen a la obra de don Luis. Las bases de las convocatoria establecía el guión a seguir, que debía ser igual para todos los concursantes, y que nuestro veleño autor siguió con escrupulosidad.
El alcalde de la ciudad veleña, tras recibir el impreso anunciador de la Diputación Provincial, lo hizo llegar a don Luis Téllez, que acogió con alegría la tarea y se dispuso a llevarla a cabo. La fecha tope era el 30 de septiembre, según establecía la convocatoria, así como las características físicas del trabajo, que debía presentarse mecanografiado por una sola cara, en tamaño cuartilla, por duplicado, con una extensión no menor de ochenta cuartillas, ni superior a doscientas. La convocatoria establecía que sería meritorio el acompaña-miento de gráficos, dibujos, grabados y fotografías para ilustrar los temas.
La Diputación había previsto la constitución de un consejo literario designado al efecto, compuesto por “escritores de reconocida erudición”, a quienes se encargaría la tarea de admitir los originales, que competirían por un primer premio – titulado Guillén Robles y valorado en cinco mil pesetas – y un segundo premio – titulado Díaz de Escovar y valorado con tres mil pesetas – estableciendo, así mismo, que a cada autor se le pagarían a razón de cinco pesetas por cuartilla redactada, una vez publicadas las obras por la Diputación Provincial. Cosa que nunca ocurrió, dado que la ejecución del concurso no se llevó a afecto, a pesar de que se recibieron unas quince obras. Ninguna se publicó y todo quedó en un intento fallido. Afortunadamente los originales enviados fueron a parar a una estantería, donde pasados los años, los hemos detectado..
Hoy que, tras pasar por los talleres de impresión y encuadernado, el texto en cuestión ve la luz, sesenta años después de haber sido escrito, este texto, somero y sencillo, seguidor riguroso del esquema establecido por el concurso mencionado, y que pretendía divulgar noticias de esta capital de la Axarquía, supone un eslabón buscado y un modo sutil de fotografiar, con atención, la Vélez-Málaga de la postguerra.
Nosotros hemos leído y releído el texto. Lo hemos estudiado, anotado y capitulado, antes de llevarlo a la estampa. Y lo hemos hecho con amor, con dedicación, con entusiasmo, en la seguridad de hacer un servicio a la cultura veleña, y a la memoria de don Luis. Y lo hemos hecho con el convencimiento completo de que, si hoy viviera el autor, sería así, como nosotros lo hacemos, como le gustaría que se publicara. Las ínfimas modificaciones que le hemos imprimido al original, son fruto, más de necesidades funcionales precisas, para adaptar al presente modos de comunicar, que errores o deficiencias. Pero, además, aunque solo ha pasado algo más de medio siglo desde que se escribió el texto original, la investigación histórica ha avanzado bastante, lo que nos obliga, para ser justos con el texto y su autor, a hacer anotaciones a pie de página, con aclaraciones que, más que correcciones, son adendas necesarias, acordes con el momento presente y con el nivel del conocimiento actual, de modo que se salve con dignidad el desfase entre el tiempo en que el autor lo escribió y en el que su obra ve la luz. Y, además, es que se trata de sesenta años extremadamente significativos. Desde entonces hasta ahora han ocurrido muchas cosas, quizás demasiadas. Enormes cambios sociales, políticos, económicos, culturales, religiosos…
Don Luis era un hombre culto, con varias carreras y muchísimos libros leídos. Un hombre que quería a Vélez-Málaga, que sirvió de ejemplo a otros intelectuales, y que siempre gustó de la pluma, de la información, de Vélez-Málaga y de la Historia. Su obra no podía permanecer inédita, oculta, anónima, olvidada… Hoy los veleños hemos resuelto esta cuestión.
Pero hay algo más. Acaba de resolverse una incógnita; pero nace otra. Y es que, una vez aparecida la Crónica Histórica…, y puesto al habla de nuevo con la familia, nos comunican que tienen noticias fundadas de “otra” historia de Vélez-Málaga, también escrita por don Luis, en los años en que estuvo en Madrid, y utilizando documentación directa del Archivo Histórico Nacional, de más extensión que la aparecida ahora, y que, ellos aseguran, se llamaba Vélez-Málaga: más de veinte siglos de Historia. El tiempo dirá… Se resuelve una incógnita y comienza otra. A empezar de nuevo. ¡La Historia continúa!
Por ahora, mientras la ciencia avanza, los tiempos se alargan y el azar nos espera, demos paso a la “Crónica de Vélez-Málaga” de don Luis Téllez, de la que disponemos y estamos seguros, emocionará a muchos de los lectores.
ACTO DE PRESENTCIÓN DEL LIBRO
(SALÓN DE ACTOS DEL EXILIO)

