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COLECCIÓN REFLEXIONES. ( Nº1 )
ISBN: 978-84-162278-91-6 Año 2014.
Número de páginas: 246.
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Margarita García-Galán, muy popular en la Axarquía por sus frecuentes escritos en la prensa comarcal, lleva vinculada a estas tierras malagueñas desde hace medio siglo, cuando su padre, funcionario judicial, fuese destinado al juzgado de Vélez-Málaga, viniéndose a vivir aquí. Casada con un veleño, de origen onubense, descubrió en estas tierras la belleza y la esperanza, y aquí, en la Axarquía, se sintió deslumbrada por las esencias, y estableció espacios vitales, proyectos personales y permanencias del alma.
Sobrina de una escritora muy reconocida, Josefina Carabias, precursora de la presencia femenina en las lides periodísticas; y prima de otra escritora de éxito, Carmen Rico Godoy, Margarita descubrió tardíamente sus habilidades y sensibilidades literarias, poniéndolas en valor a través de la prensa, con artículos muy atinados, donde vuelca su sensibilidad y capacidad de observación, mediante una hermosísima prosa poética, con la que logra traspasar la frontera de los escritos intimistas, adentrándose en una parcela de literatura de costumbres, o ensayos reflexivos, que la convierten en una autentica comunicadora de lo diferencial que nos envuelve en el acontecer.
Nacida en Madrid, en 1948, pasó los primeros años de vida en Arenas de San Pedro y Casavieja (Ávila). Posteriormente ha vivido en Algeciras, Murcia, Vélez-Málaga, Málaga y, actualmente, en Torre del Mar. Estudió el bachiller en Murcia y, al poco, se traslada a vivir a Vélez-Málaga, descubriendo las emociones y sensibilidades de esta tierra malagueña, que siempre le inspiraron y sugirieron sensaciones.
De vocación literaria “tardía”, empezó, no obstante, a escribir con 13 años, aunque sin publicar. Después relegó esa tarea del alma porque – como ella misma dice – “le entretuvo vivir y se olvidó de escribir”. Con el nuevo siglo – el XXI – redescubre la pluma, retomando la necesidad de comunicar a los demás aquello de lo que le rebosa el alma y el corazón.
En la docena larga de años que lleva el presente siglo le ha dado tiempo a notables producciones en prosa. En julio de 2008 ganó el Accésit Comarcal del XXI Certamen Literario Joaquín Lobato de Vélez-Málaga; en abril de 2009 el Tercer Premio en el VI Certamen Literario Nerjamujer; Primer Premio en el XVIII Certamen Literario Padre Cosme; y ha sido premiada por artículos en El Semanal del Diario Sur y en la revista Mujer Hoy. Ha escrito en el foro de Literatura del periódico Sur digital. En 2010 publicó A la orilla de una higuera, su primer libro, con una colección de relatos reflexivos, llenos de encanto y sorpresas, que promueven en el lector emociones y avivan los recuerdos más íntimos.
Por lo que respecta a la prensa comarcal, empezó a publicar artículos en el semanario El Avance, allá por 2007, y, desaparecido este periódico, en Diario la Axarquía, desde 2010, con una hermosísima columna semanal titulada “Mirada en color”.
Con ese título aparece hoy este libro, que es mucho más que una colección de artículos anteriormente publicados. Es una antología de aciertos. Es una confesión de observaciones, de intenciones, de sueños, de visiones, de sentimientos y de esperanzas.
Mirada en color es un libro para leer despacio, cómodamente, sin prisas ni desconsuelos, sin desalientos ni euforias. Es un libro para crecer. Para hacer más alto nuestro entender de la vida y de los tiempos. Para convencernos de que es posible la esperanza, la vida, la óptica positiva sobre un futuro que estamos inventando entre todos. Un libro para la mesita de noche, para las tardes de otoño, para las sobras del verano…
Mirada en color no es excluyente ni restrictivo y se puede leer en el orden que se quiera. Cada apartado tiene vida propia. Ninguno depende del otro. Y, a la vez, esta virtualidad, esa característica de apariencia indiferente, se convierte, de manera crucial, en un plus, en un perfil adicional, en un valor añadido, que nos convence y nos matiza, al situarnos ante una lectura que resulta viva, acabable con la participación del que está leyendo en ese momento, un libro que reclama nuestra focalidad, y que, con nuestra aportación vivencial, se hará único, distinto para cada persona que se acerque hasta él, y que lo descubra, lo disfrute, lo sienta, lo deguste y lo “critique”.
Estamos, pues, ante un libro hermoso, evocador e “inacabado”. Y esto último, en este caso concreto, porque necesita de la conciencia y participación del lector para que realmente culmine, germine, trascienda…
Y, dado que los libros tienen vida propia, y cada uno sigue caminos ignotos, hasta detenerse en orillas no previstas, lejanas, mágicas.., a éste le auguramos venturas notables que, tras sorprendentes recorridos de espacios y sentimientos, arribará, finalmente, en alguno de los momentos de los tiempos, a las puertas de hombres y mujeres mejores, que entenderán el por qué somos como somos, y que, con decisión, estarán dispuestos a traspasar a los venideros, las claves de la esperanza en la belleza y en la búsqueda compartirla.
Para mí es un motivo de orgullo ser amigo de la autora y poder gozar del privilegio de haberme convertido en su editor.
Francisco Montoro Fernández.
Historiador.

